Otra
vez demasiados días sin dar señales de vida por aquí, pero es que los últimos
acontecimientos en mi vida laboral, no me dejan tiempo ni para respirar. Ay
Diosito, que dura es la vida del pobre…
Pero
yo no he venido hoy a hablaros de mis penurias laborales, sino a contaros que
estoy hasta la mismísima punta del moño de los tíos que no aceptan el “No” por
respuesta. Sí, tú, lo digo por ti. Hace unos dos años y medio que te dije que
NO por primera vez, y a día de hoy aún no lo has aceptado. Y tú venga insistir
y yo grabándote el NO a fuego lento en la cerebro. Pues majo, ya pintas canas
en la entrepierna como para aceptar que nunca voy a estar contigo, por mucho
que te joda.
Hace
seis meses ya tuve que aguantar una de tus pataletas en la que yo, con toda mi
paciencia y educación, te dije lo que ya te he dicho tantas veces en estos
años: Que solo podemos ser amigos. Que no te veo como otra cosa. Que no me
pones nada. Que no insistas.
Pero
es que el último finde te has cubierto de gloria, majo.
“Eres una guarra. Te vas
tirando a todos” NO,
chato. Te equivocas y mucho. Y si me los fuera tirando, qué? Soy libre y puedo
hacer lo que me salga del higo, que para eso es mío. Bienvenido a la república
independiente de mi coño.
“Pues te vas tirando a
todo el que lo intenta y a ti no te molesta” Pues como todo el mundo. Espera, que aún encima la rara
seré yo…
“Es que tú me gustas mucho
y no me haces ni puto caso” La
vida es dura chaval. Tienes que aceptarlo y cuanto antes mejor. No me pones
nada de nada y ya deberías saberlo a estas alturas.
Pensaba
que a pesar de todo eras un tío listo, y que podríamos seguir siendo amigos, y
quedar de vez en cuando como hasta ahora, pero está visto que no. Vas a perder
una amiga gracias a tu comportamiento infantil? Adolescente? No sabría
definirlo… Mi teoría de que un tío y una tía no pueden ser amigos (a menos que
él sea gay) coge cada día más fuerza, y todo gracias a ti.
Nada
majo, espero que no me vuelvas a montar otro espectáculo como el del viernes y
que algún día se te vaya esa obsesión por mí. Porque sí, ya empiezo a pensar
que lo tuyo conmigo, es una obsesión. Si ya lo dice la canción: “No es amor, es una obsesión…”
Ah! Se me olvidaba darte las gracias por
joderme el polvo del viernes. Con amigos como tú, quien quiere enemigos…
No hay comentarios:
Publicar un comentario